El primer día de las pruebas navales, que durarán dos semanas, se desarrolló a unas 40 millas de la costa de San Diego, en el estado de California, con unas condiciones climáticas "perfectas para el primer aterrizaje sobre la cubierta de un buque", relata el periódico local. 

Las pruebas navales marcan una etapa importante en el programa del F-35 que ha sufrido costes superiores de lo previsto y aplazamientos debidos a problemas con los motores, los ordenadores y el software.